Variables que determinan el rendimiento de la goma
Las gomas simples son más económicas pero se deforman con mayor facilidad en tirajes largos. Las gomas compuestas, gracias a su núcleo rígido, mantienen un contacto uniforme con la malla y son ideales para equipos de serigrafía y estampación automatizados.
En equipos automáticos, una presión excesiva puede deformar la goma y generar un exceso de tinta, afectando la definición. Una presión insuficiente provoca impresiones incompletas o irregulares. La presión debe ajustarse según la goma, nunca al revés.
Un ángulo más cerrado tiende a depositar más tinta, mientras que uno más abierto mejora la definición del diseño. Este ajuste, aunque sutil, es clave para lograr consistencia en producción y aprovechar al máximo los insumos de estampación.
Especialmente relevante en máquinas de estampación automáticas. A mayor velocidad, se requiere mayor estabilidad en la goma. Por eso, las gomas compuestas suelen ofrecer mejores resultados en producción continua de alto volumen.
Una goma desgastada pierde definición debido a sus bordes redondeados, lo que genera inconsistencias visibles en el estampado. El mantenimiento periódico del filo es tan importante como la elección correcta de la dureza.
